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5 enfermedades silenciosas de los gatos que merecen tu atención

Se sabe que tienen siete vidas, los gatos son bastante resistentes y tienden a no mostrar cuando están enfermos. Por eso, cuando se trata de la salud felina, es fundamental estar atento a cualquier signo de malestar. Algunas enfermedades pueden desarrollarse de forma muy silenciosa, lo que dificulta el diagnóstico. Por eso, es fundamental mantener una rutina de visitas al veterinario para asegurarse de que todo va bien con tu amigo. ¿Tiene alguna pregunta? Hemos separado las cinco enfermedades de los gatos que no presentan síntomas y merecen su atención. ¡Echar un vistazo!

1) FIV: los gatos tienen sistemas inmunológicos debilitados

Conocido como SIDA felino, la FIV es una de las peores enfermedades que puede afectar a tu gatito. La patología, que se desarrolla en diferentes etapas, puede parecer asintomática por un tiempo y solo manifestar síntomas en etapas más avanzadas, cuando el sistema inmunológico del felino ya está muy débil. Infecciones, lesiones cutáneas y sepsis son algunos de los signos de que la enfermedad se encuentra en fase terminal. Transmitida a través de la saliva y la sangre, la enfermedad es más común en gatos sin hogar, no castrados y los que suelen dar los famosos paseos por la calle. La enfermedad no tiene cura, pero existen tratamientos específicos que ayudan a disminuir los efectos y brindan más calidad de vida a tu gatito.

2) Feline FeLV tiene síntomas similares a la leucemia en humanos

Causado por un retrovirus que afecta a los felinos, el FeLV felino también se llama leucemia en gatos. La enfermedad conduce a anemia aguda, leucopenia (bajo número de células de defensa) y predisposición a algunos tipos de tumores, siendo el linfoma el más común. Además, provoca pérdida de peso, anorexia, agrandamiento de los ganglios linfáticos, fiebre, gingivitis e incluso cambios de comportamiento. Aunque no existe cura, existen algunas precauciones que pueden ayudar a prevenir el FeLV felino, como la castración, que evita que los gatos escapen y tengan contacto con gatos infectados.

3) Feline PIF: la pesadilla de todos los dueños de gatos

Al igual que el FIV y el FeLV, el FIP felino es una de las principales enfermedades que acechan a los felinos. Eso es porque la peritonitis infecciosa felina no tiene cura ni tratamiento, y puede ser fatal para tu gatito. Infecciosa y viral, la enfermedad puede causar síntomas variados, pero los más comunes son líquidos en las cavidades abdominal y torácica. Además, tras el contagio por vía fecal-oral, en un gato sano pueden aparecer otros signos como pérdida de peso, aumento de abdomen, dificultad para respirar y fiebre. Aunque la enfermedad no tiene cura, el diagnóstico de la infección debe realizarse lo antes posible para controlar y tratar los signos clínicos de tu gatito, evitando infecciones secundarias.

4) Dermatofítosis en gatos afecta la piel, el pelaje y las uñas de los animales

Considerada altamente contagiosa para gatos y humanos, la dermatofitosis en gatos es una enfermedad de la piel causada por hongos. La enfermedad es muy común en animales que tienen un pelaje largo., ya que tienen más dificultad para eliminar las esporas del hongo durante la auto limpieza. Provoca picazón, caída del cabello, irritación, mal olor y otros síntomas. El tratamiento de la dermatofitosis en gatos suele tardar entre 1 y 3 meses y se realiza mediante la limpieza frecuente de las zonas del cuerpo afectadas.

5) La insuficiencia renal en gatos es muy común en la vejez

Una de las principales causas de malestar y dolor en los gatos de edad avanzada, la insuficiencia renal en los gatos es el resultado de la pérdida de funciones renales. La enfermedad también puede ocurrir en animales más jóvenes, causando una serie de factores. La insuficiencia renal aguda, por ejemplo, ocurre cuando el animal come algo, como una planta tóxica, o sufre una intoxicación. El tipo crónico, en cambio, comienza poco a poco, aumentando gradualmente las tasas de urea, creatinina y otros marcadores. Por tanto, si tu gato empieza a beber demasiados líquidos y, principalmente, a producir un exceso de orina, debes buscar la ayuda de un veterinario de confianza. El tratamiento suele realizarse con la observación de urea, creatinina, fósforo, potasio y calcio iónico. La mejor manera de prevenir la enfermedad renal es asegurándose de que su gatito esté hidratado. Fuentes de agua y varias macetas alrededor de la casa pueden estimular este hábito.

 

Marco

Escrito por Marco

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